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ownCloud, liberando la nube

Desde hace ya algún tiempo vengo usando Dropbox para sincronizar ficheros entre los diferentes ordenadores que uso, para poder consultar algunos ficheros vía web esté donde esté o para compartir documentos de trabajo con otros compañeros. A día de hoy podría decir que es una herramienta fundamental para mi modo de trabajo: un autónomo que trabaja desde casa, que forma parte de una empresa donde sus dos trabajadores están a 2.500km. de distancia, que habitualmente colabora con otros autónomos o empresas para desarrollar proyectos. El principal problema que le veo a este servicio: no es software libre.

ownCloud busca ser una alternativa solventando ese  problema y algún otro más de Dropbox. Es un proyecto que nace desde la comunidad de programadores de KDE al que se han sumado los chicos de Gnome. Con ownCloud no sólo dispondremos de un cliente (por supuesto libre) con el que sincronizar nuestros ficheros, sino que también dispondremos del software del lado del servidor, con lo que podremos montar nuestros propios repositorios para sincronizar y compartir información.

De momento el proyecto está en pañales y no cuenta con todas las características que pretende llegar a tener, pero ya se puede descargar la primera candidata a ser la definitiva versión 1.0. En cuanto pueda me gustaría poder echare un vistazo. Estoy seguro de que volveré a hablar de este proyecto.

Nace la WordPress Foundation

Hoy nace oficialmente la WordPress Foundation, la entidad que tomará el relevo de Automattic en el desarrollo de WordPress y algunos proyectos paralelos. Dado el tamaño que ha tomado este gestor de contenidos, tiene lógica que Automattic se centre más en los servicios y el soporte y ceda a una entidad creada ex profeso el grueso del desarrollo y mantenimiento del código.

Algunos opinan que esto garantiza que estos proyectos de los que «toma posesión» la fundación continúen siendo «gratis» (¿aún confundimos «software libre» con «software gratis»?). La licencia GPL bajo la que se desarrollan WordPress, bbPress y BuddyPress, junto con la comunidad que tienen, ya era y es garantía para su continuidad de proyectos libres. Otra cosa son los repositorios de themes y plugins, dónde en este caso, estar bajo el paraguas de la fundación, si le añade garantías.

Entrevista al coordinador de Capaware!

Jose Frechín publica una interesante entrevista a Agustín Trujillo Pino, coordinador de Capaware! un framework geográfico 3D multicapa. Este framework ha sido desarrollado entre la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Instituto Tecnológico de Canarias, y fue liberado (sí, es software libre) el pasado 27 de marzo en su versión 0.1 RC1, junto con Geviemer, una aplicación desarrollada sobre este software.

KDE a la “canaria”

Un poco de chovinismo linuxero. El equipo de desarrollo de KDE acaba de lanzar KDE 4.1.85, también conocido como KDE 4.3 Beta2, con nombre “en clave” Canaria. ¿El motivo? El año que viene se juntarán en Gran Canaria los dos grandes congresos sobre escritorios libres, GUADEC (GNOME) y Akademy (KDE), para formar y celebrar el Gran Canaria Desktop Summit 2009 durante el mes de julio.

Libre no es lo mismo que gratis

Antonio Cambronero menciona unas declaraciones de Richard Stallman sobre los servicios web: “It’s stupidity. It’s worse than stupidity: it’s a marketing hype campaign”.

Stallman siempre es particular en sus formas, pero no dejo de coincidir con él en el fondo. No deja de ser paradójico como muchos defensores del software libre (entre los que me incluyo) nos lanzamos a los brazos de empresas como Google, Yahoo! o, incluso, Microsoft, de la mano de sus aplicaciones de la “web 2.0”. Digo que es paradójico porque los que antes recelabamos por nuestra libertad de decisión, nuestra libertad de acción, nuestra libertad de acción, por no dejar en manos de ninguna empresa nuestra información, por no depender tecnológicamente de estas mismas empresas,… nos dejamos llevar por la vorágine del “2.0”, de lo fácil y bonito, dejando algunos de los valores que comento por el camino.

Algunos han ido abandonando poco a poco estos servicios, en favor de los autogestionados, de los que ellos controlan, con un software que ellos controlan o pueden controlar.

Yo reconozco que tengo algunas dificultades para desprenderme de algunos de ellos. Dejar GMail ahora me resulta complicado, porque no me veo capaz sin él de controlar todo el spam que me llega; hay soluciones pero requieren tiempo del que ahora no dispongo. Flickr supongo que sería relativamente fácil de substituir, pero también tengo que dedicar tiempo para “traerme” las casi mil fotos que tengo en mi cuenta. De resto también uso Google Calendar, que tampoco debería tener demasiados problemas de reemplazar por alguna solución libre.

Me lo tomo como un propósito. ¿Antes de fin de año? Tal vez.

¿Por qué no hay campus virtuales en Canarias?

La próxima semana se celebrarán en Barcelona unas jornadas de presentación del Proyecto Campus. El proyecto consiste en la construcción de campus virtual basado en software libre, que permita recibir enseñanza superior completamente en línea o de forma semipresencial. En el proyecto colaboran ocho universidades catalanas y está promovido por la Generalitat de Catalunya.

Me ha gustado por dos cosas. Por un lado la colaboración entre tantas instituciones, que aunque parece algo elemental es algo a que, tristemente, no se suele ver. Por otro el uso de algo que está ahí, al alcance del que lo quiera hacer, como es el uso de Internet para la educación a distancia, facilitando el acceso a ciertos estudios a personas que, de no tener esta posibilidad, tendrían que desplazarse grandes distancias, con los problemas a nivel económicos y a veces a nivel personal que eso conlleva.

Mientras, a unos tres mil kilómetros de distancia, en un territorio realmente fragmentando y donde la distancia es un problema más que considerable, hasta la consejera de educación admite la falta de colaboración entre las dos universidades públicas canarias y el “gran proyecto” educativo, apoyado por algunas instituciones públicas, es la creación de universidades privadas presenciales.

Cuando empecé a ver como funcionaba la UOC ya me empezó a corroer la envidia sana y pensé: “¿por qué en Canarias no se pruemeve algo así?”. Y ahora esta opción es más fácil, no hace falta crear ninguna nueva institución, basta con la colaboración entre las que hay. De hecho algunas de las herramientas que usa el proyecto campus, como el Moodle, ya se usan tanto en la ULL como en la ULPGC.

Canarias es un sitio idea para la implantación de proyectos de este tipo. Tenemos los incentivos para la investigación necesarios, desde el punto de vista de las necesidades. Subirse al carro no es suficiente, lo importante es innovar.

La exprimidora de ideas crece

DrupalPracticamente desde mi llegada a Barna estoy colaborando con Javier Linares y el proyecto conjunto ExprimiendoAlquimia. Estamos todavía en los comienzos de esta colaboración, pero ya he podido participar en cosas como la ampliación de la web de Cultura Lliure, una iniciativa de la Generalitat de Catalunya para difundir contenidos con un cierto grado de libertad (CreativeCommons basicamente) en catalán.

Después de esto viene mucho más. Y tanto hay por hacer aquí que desde Exprimiendo se está buscando más gente para sacar todo las ideas adelante. Si tienes experiencia con el PHP, conocimientos de Linux, capacidad para trabajar en grupo (con una gente muy enrollada, todo sea dicho) y sobre todo ganas de hacer cosas, si para ti no es un problema currar en La Garriga (a un ratito en tren desde Barcelona) con la posiblidad de hacer el trabajo algunos días desde casa, animate. Buscamos compañeros con los que compartir todos estos proyectos. Si tienes conocimientos de Drupal, subversion, estándares web, ya sería la pera limonera.

Si te interesa, no te lo pienses más y ponte en contacto con Exprimiendo.

España en la encrucijada del tecnoimperialismo

Muchas veces te planteas si las decisiones políticas que se toman sobre un cierto tema son fruto del simple desconocimiento, del mal gobierno o del azar. Sobre todo cuando en un mismo tema te encuentras con decisiones contradictorias. La semana pasada publicaba El País que Microsoft ha “regalado” a la Guardia Civil una herramienta para compartir información para la lucha contra la difusión de pornografía infantil en Internet.

Microsoft es una empresa que desarrolla software privativo y como tal, los productos que hace dependen de su propia tecnología para funcionar, creando una dependencia inevitable. No hay posibilidades de escoger. Un software, que a priori es beneficioso tiene la contrapartida de ligar a quien lo usa a un empresa proveedora en particular. Y aquí entramos en el campo del tecnoimperialismo.

Como dice David de Ugarte en su contextopedia:

La soberanía de empresas, individuos y estados cada vez reside más en intangibles: el imaginario colectivo, el software que hace correr los ordenadores, el idioma en el que se desarrollan los debates y que lleva la cultura… […]

Como en la peor fantasía ciberpunk el tecnoimperialismo ha demostrado no sólo voluntad, sino también capacidad para detener en seco una economía o un ejército foráneo que haya optado por su software,[…]

En España no parecen tener muy claro el tema en este sentido. Por un lado se desarrollan proyectos con estándares abiertos, lo que permite tener un control absoluto sobre ese proyecto, así como el desarrollo de industrias paralelas al mismo, caso del DNI electrónico. Por otro vemos noticias como la de este software de Microsoft. O la del nuevo borrador de la Ley de la Administración Electrónica, en el que ni siquiera se garantizan cosas como la interoperabilidad con los ciudadanos (se queda en garantizar un adecuado nivel), ni se asegura la no dependencia de un único proveedor. Ambas cosas tienen fácil solución. Basta con usar estándares abiertos, que garantizan que en cualquier sistema, cualquier proveedor, pueda desarrollar el software adecuado para interoperar con la administración.

El que piense que el tema del tecnoimperialismo carece de importancia o que en ningún caso se puede llegar al extremo de que un país pueda usar su propiedad sobre una tecnología para anular la soberanía de otro, que no se engañe. Ya ha pasado. Venezuela es un caso claro, en la lucha por el control de la empresa petrolera nacional, PDVSA, experiencia que le ha servidor para valorar el uso del software libre. También merece la pena ver el caso de la adopción de Linux en ministerios importantes en Alemania, una situación más cercana a la español en cuanto a la relación con los EEUU.

Los regalos pueden resultar apetitosos, pero al mismo tiempo estar envenenados. No sé si Evo Morales es consciente del problema que puede generar a su país su alianza con Microsoft para desarrollar la sociedad de la información en Bolivia.

En España no debemos quitar a este tema la importancia que tiene. La Ley de Administración Electrónica es una de las piezas claves sobre las que se va a construir la política de la administración española con respecto al software. Ahí también se decide que camino se tomará con respecto al tecnoimperialismo y sobre nuestra propia soberanía como Estado. No es un tema que se pueda pasar precisamente por alto.