Tecnologías y frontera

Leyendo el artículo de Eduardo Prieto en El País, entre otras cosas, sobre la tecnología “social” empleada en la frontera entre México y los Estados Unidos para reforzar la misma, lo primero que se me viene a la cabeza es la ausencia en su contextualización de la situación contraria, los usos tecnológicos para romperla: los que puedan hacer las personas que de manera individual o mediante “profesionales” decidan pasar las fronteras, o los que están haciendo las redes de traficantes de drogas para pasar su mercancía al gran mercado.

Me parece contradictorio, en parte, con su propio artículo:

A estas alturas, podemos afirmar ya que el modelo consuetudinario de control político, ejercido a través del espacio, no va a ser sustituido sin más por ningún sistema virtual. Por el contrario, el destino de ambos es entremezclarse, contaminarse mutuamente.

La ley Alfano y el recorte de libertades en Italia

Europa está que arde. Después de HADOPI en Francia (de la que me he dejado un par de capítulos por el camino por mi inactividad con el blog: su rechazo por el Consejo Constitucional francés, el trámite de la nueva versión modificada y como una ambigua redacción de esta versión podría incluir el control de los correos electrónicos particulares), el proyecto de ley Alfano pone a Italia en primera plana en la lucha por los derechos civiles.

En teoría, el Decreto Alfano pretende universalizar el derecho de réplica, llevándolo a los blogs y a la web, pero con la nada despreciable salvedad de que no es necesaria una condena judicial de difamación para multar con hasta 12.000 euros (lo que contempla la ley en casos de difamación de la prensa escrita) al autor de los comentarios correspondientes. Básicamente se trata de un nuevo intento de saltarse la presunción de inocencia y al poder judicial a la hora de declarar a una persona culpable, así como una nueva ley a medida para Internet (como si el derecho que pretende regular no fuera algo independiente del medio). Con una ley así, más de uno preferirá ejercer la autocensura antes de arriesgarse a ser obligado a pagar una multa, con evidentes consecuencias para la libertad de expresión.

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Por ello, muchos bloggers italianos se declararon ayer en «huelga» y, en vez de publicar posts, enlazaron el Manifiesto por el Derecho a la Red, además de llevar a cabo una concentración en la Piazza Navona, en Roma.

La lógica lleva a pensar que esta ley, como en el caso francés, pueda ser tumbada por el Tribunal Constitucional de turno, pero la insistencia de cada vez más y más gobiernos europeos en recortar derechos y aumentar las medidas de control de la población no deberían de pasarse por alto a cualquier ciudadano. Es necesario que estos temas salgan a la luz y se obligue a los partidos a posicionarse claramente. No se comportan igual cuando de este tipo de asuntos depende su elección.

El desastre del sistema educativo español

Pertenezco a la primera generación (al menos en Canarias) que pudo escoger estudiar ESO bajo la, en aquel momento, joven y prometedora LOGSE. Yo seguí con el sistema antiguo. Estudié BUP y COU, más por una cuestión de que era el plan que se seguía en el instituto al que quería ir, que por preferir el antiguo plan sobre el nuevo. De eso han pasado ya quince años.

Quince años dan margen para muchas cosas: para equivocarse (que siempre puede pasar), pero sobre todo para rectificar. Y según lo que comenta un representante sindical del profesorado, ni se ha rectificado con la LOCE de los años de gobierno del PP, ni con la LOE del gobierno del PSOE, pero tampoco con una ley surgida del consenso, como la recién nacida LEC.

Ni soy profesor, ni pedagogo, ni nada por el estilo, pero parece de sentido común que algo falla cuando pasan de curso alumnos con más de seis suspensos o cuando los profesores aprueban asignaturas para poder obtener el título de ESO sumando “sólo” tres suspensos. La educación es vital para el desarrollo personal y social, pero educarse no es acabar un ciclo educativo, es aprender en ese camino.

Me entero de todo esto gracias a un post de Pere.

La ciudad, parque temático

Bienvenidos al nuevo parque temático, concebido para el disfrute de visitantes y sufrimiento de residentes; tu propia ciudad. Como sacado del vídeo más surrealista de Realidades Avanzadas. Dos personas han sido multadas en Sevilla por beber refresco en la calle. Todo ello por aplicación de una ley que pone en cuestión el derecho de reunión. Una ley que es arbitraria, pues se aplica cuando el policia local lo considera oportuno (¿autoridad competente?). Una ley que llega hasta los extremos de multar por hablar en la calle.

Bienvenidos a la ciudad para comprar, para visitar, para fotografiar (bueno, depende de a donde apuntes),… pero no para vivir. A ver si alguien se va a pensar que la calle es de todas y de todos.

La dura realidad de un africano en Barcelona

Hay cuestiones que te hacen pensar hacia donde vamos, o más bien donde se encuentra la sociedad en algo tan básico como la convivencia entre personas. Está claro que las políticas que se desarrollan desde muchas instituciones no ayudan en absoluto. Pero a pesar de ello, parece haber cosas enquistadas en la sociedad que cuesta superar, a pesar de que a muchos se les llena la boca con palabros como globalización, multiculturalidad, cosmopolitanismo, etc.

Mi compañero de piso me ha contado durante la comida lo que le pasó anoche a una persona que conoció esta mañana, mientras trabajaba (trabaja “de cara al público” y suele hablar con mucha gente cada día). Era un argelino, traductor de profesión y que lleva bastantes años en España y hasta ahora, casualmente, vivía en Tenerife, en el sur de la isla, trabajando en el sector turístico.

Llegó a Barcelona por una oferta de trabajo que se ajustaba más a su perfil que el de recepcionista de hotel. Al llegar, dejó en la cosigna de la estación su maleta, donde, desafortunadamente, se quedó su documentación. Era tarde, así que la estación cerró. Emprendió la búsqueda de hotel, y al llegar, le decían que al no tener documentación no podían darle una habitación. El insistía en que traería la documentación al día siguiente, que ahora la tenía en la consigna y no podía recuperarla, que tenía el dinero para pagar por la habitación que eso era ningún problema. Pero no hubo manera. Ni ahí, ni en tres hoteles más, donde se encontró con la misma respuesta.

Al intentarlo en el quinto, harto, finalmente llamó a la policía. Finalmente, después de mucho rato, e ir a buscar las cosas a la estación (abre a las 4’30), se le “abrían las puertas” de los hoteles. Agradeció a los policías la ayuda pero ya no fue a ningún hotel. Pagar por sólo unas horas le parecía absurdo.

Cuando mi amigo lo encontró el hombre estaba muy enfadado y frustrado. El haber tenido que pasar la noche de hotel en hotel había sido la última gota de un vaso lleno de despropósitos racistas. Su aspecto de magrebí pesaba por encima de cualquier otra cosa al relacionarse con los “modernos” y “tolerantes” europeos. Y parecía que las cosas habían ido de mal en peor desde que llegó a Barcelona, la ciudad “cosmopolita”, sumum “del progresismo”. El hombre estaba harto y sólo tenía ganas de volver a Argelia, aun a costa de no poder ganarse la vida como le gustaría, pero donde al menos no le juzgarán de antemano por ser un poco más moreno, o tener unos rasgos determinados.

El hombre se preguntaba que hubiera pasado si el que se hubiera presentado en el primer hotel hubiera sido un señor de traje y corbata, con la piel blanca como la leche, con pelo rubio, ojos azules y un marcado acento alemán. Yo creo que lo tengo bastante claro.

Debate en la Red sobre la Directiva de la Vergüenza

Las conversaciones de café suelen dar pie a discusiones interesantes. Francisco Polo y Javier Noguera han traido a la Red su charla sobre la reciente Directiva Europea de Retorno, aprobada el pasado mes de junio, también conocido en el entorno de los movimientos sociales como “Directiva de la vergüenza”.

Paco le dedica a Javier una carta donde expone por qué el considera que la Directiva un paso adelante en los Derechos Humanos y la protección de los inmigrantes en la Unión Europea. Enumera algunos ámbitos en los que la Directiva mejora las garantías de los inmigrantes en ciertos países de la Unión, pero que quedan muy por debajo de lo que ya garantizan otros.

Javier, en su contestación, se centra en un punto, para él (y el que posiblemente sea el aspecto que más discutido de la Directiva), clave: la criminalización de los inmigrantes. Además, uno de los comentarios en su blog también argumenta contra los supuestos beneficios comentados por Paco.

Mi postura no puede estar más cerca de las preocupaciones de Javier. En un acuerdo de mínimos no cabe la consideración del inmigrante como un criminal. La Directiva, mantiene y justifica, entre otras cosas, la privación de libertad y el régimen penitenciario al que se somete a las personas migrantes, por una cuestión que, en países como España, es una mera falta administrativa, poniéndolos al nivel de delincuentes. Todo ello a pesar de que anteriormente, organismos de la propia Unión, lo denunciaban. Es algo que invalida directamente la Directiva, un aspecto sobre el que no debería caber negociación alguna.

Aunque la Directiva suponga un avance en algunos aspectos en ciertos países es un arma de doble filo. Que, a día de hoy, los países más garantistas no piensen en acercar sus políticas a las recomendaciones de la Directiva (caso de España, según dice la Vicepresidenta del Gobierno), no significa que un Gobierno posterior o en otras circunstancias no lo haga (vease el cambio radical de la política italiana al respecto).

Mal camino lleva la Unión Europea. ¿Estamos seguros que esta es la Europa que queremos? Yo, desde luego, esta Europa no.

PD: Mientras acababa el post, casualidades de la vida, Enrique Gómez se marcaba una pedazo de entrada sobre este mismo tema en la página de “Esta Europa No!”. Vale la pena echarle una lectura.

Autogestión chicharrera

Por diferentes vías me he enterado de dos experiencias de autogestión en Santa Cruz de Tenerife que desconocía totalmente.

El encapuchado naranja, inmerso en la aventura colectiva de La fábrica de sombreros sevillana, me comentaba la existencia de La Casa Verde, una iniciativa en el distrito Suroeste de Santa Cruz. En la Red encuentro muy poquita información sobre este espacio, pero por lo que parece están implicados en el movimiento vecinal de la zona. Si alguien sabe algo más de la iniciativa, donde está el espacio o si disponen de web, no se corte en comentarlo. Tengo mucho interés en el asunto.

Por otro lado, loquepasaentenerife.com habla de un segundo espacio autogestionado, el Lokal Juvenil de Ofra.

Espacio en la red del colectivo de jóvenes que se reúne en el Lokal Juvenil de Ofra, espacio que ellxs mismxs encontraron, habilitaron y llenaron de vidilla. Desde allí se han organizado un montón de actividades abiertas al barrio, Ofra, un barrio santacrucero con mucho carácter y mucha gente. Ahora están a la espera de lo que suceda en agosto, ya que el Ayuntamiento quiere que todo termine y dejen el Lokal… ¿Qué pasará? Entérense en próxima entregas…

Parece que la iniciativa surgió, en parte, gracias a un plan del Ayuntamiento que, a pesar de este éxito particular, no tendrá continuidad. A pesar de ello, los miembros del colectivo ya están a la búsqueda de alternativas para continuar con su actividad:

Desde el Lokal Juvenil de Ofra se está preparando un proyecto importante: la creación de un colectivo juvenil autónomo, atómico y autogestionado. Si te interesa hacer cosas por tí misma y para lxs demás, pásate un día por las reuniones; son todos los jueves en el Lokal, a partir de las 17h.

Mucho ánimo al colectivo. Con tantas ganas como parecen tener, eso no hay quien lo cierre.

Creo que aprovecharé que estoy unos días por Tenerife para intentar darme un salto por el Lokal y, si me entero de donde cae, por La Casa Verde.

No formen grupos

Me ha encantado un artículo de Rafael Reig que descubro gracias a Panel de control:

La sexualidad es una conducta: se hace, no se es. No imprime carácter, como ser sacerdote (u obispo, ¡menudo carácter!). Algunos queremos acostarnos por la noche con quien nos dé la gana, de cualquier sexo, sin que eso nos obligue a ser nada durante el resto del día.

[…]

Aún recuerdo lecturas de Foucault: la invención de la homosexualidad como categoría es una forma de control social. Para el orden burgués, el sexo puede ser amenazador, por eso hay que disciplinarlo, reglamentarlo, compartimentarlo: hay que inventar la “sexualidad”, que vuelve al sexo inofensivo.