Esto es un no parar. Y cada noticia es una gran sorpresa, en Las Indias, están que se salen. Llega Colección Planta 29, un regalo al procomún. Una iniciativa de Las Indias, Planta 29 y Editorial El Cobre, que, más allá de la publicación de textos innovadores de autores innovadores, es una innovación en si misma, con su modelo de publicación.
La Gran Guía de los Blogs: de la mano de Rosa Jiménez Cano y Paco Polo, una guía del estado de la blogosfera que nace con vocación de anuario blogosférico.
Con la llegada de Colección Planta 29, crece un poquito más el Dominio Público en español. Y de paso me resuelve algunos regalos de Reyes.
Un claro ejemplo del poder de las redes. Como los chicos de, antes La hora chanante, ahora Muchachada nui, casi sin comerlo ni beberlo se han convertido en todo un hit del momento gracias a la difusión de sus vídeos en la red. Hasta tal punto que la gente casi sólo les ve por Internet y animan a los internetvidentes a ver el programa también en la tele, para que las mortales audiencias no le dejen fuera de juego.
Le falta un poco de visión en este tema RTVE. Con una gran audiencia a través de la red se podrían buscar formas de financiar el programa en el nuevo medio. Desde publicidad antes de los vídeos en la red hasta merchandising del programa. Y por qué no… distribuir los programas como dominio público y favorecer que se extienda la fiebre chanante.
Un ejemplo de como parodian la cultura actual, un vídeo que me acaban de pasar.
La producción me parece genial. Ya lleva un tiempo circulando por la web pero no me ha llegado hasta hace unos días. Una ucronía que refleja (algo exagerado, por supuesto) un futuro no tan improbable de seguir en la línea que vamos con el tema de las leyes sobre derechos de autor.
El curro a cargo de Convservas. La primera parte, sobre el problema de la vivienda, también vale la pena verla.
El otro día, mientras escuchaba algunos temas de Taller y Taburiente, pensaba en que artistas hay actualmente que trabajen con la música tradicional canaria como base, después de la explosión de grupos como los que escuchaba entre los 70 y los 90. A bote pronto, al margen de algunos temas de Pedro Guerra y esporádicos trabajos de Rogelio Botanz (¿llegó a sacar algo después de Tiempo?), pensé en Non Trubada y Benito Cabrera. Con este último parece que hay algunos timplistas que también trabajan el tema.
De momento no había comentado nada sobre la reforma de la Ley de la Propiedad Intelectual. Esta reforma cuenta con algunas perlas en su articulado. Se refuerza el canon sobre la copia privada en contraposición a la limitación de este derecho, creando una paradoja que ni las discográficas entienden. Ya son más los aparatos gravados por el canon, y aunque la ley dice que las cantidades se pactaran entre entidades de gestión y fabricantes (gran defensa de los ciudadanos por parte del Gobierno) establece unas tarifas transitorias hasta que se realicen dichos acuerdos. El uso del P2P para material con copyright queda totalmente prohibido, ya que el derecho de copia privada se limita a su uso particular y con la posesión de los originales.
Una ley hecha a la medida de las entidades de gestión y de la industria discográfica, que no hace especial incapié en la defensa de los autores ni de los consumidores ni de la cultura. La larga mano de la SGAE se hace con el congreso de los diputados, donde todos, absolutamente todos los partidos se han votado favorablemente a esta Ley.
Contra este abuso, me llega por correo electrónico una convocatoria para manifestarte frente a las sedes de la SGAE de todo el país. Contiene algunas imprecisiones pero lo reproduzco tal cual a continuación. En Tenerife no tenemos, pero eso no impide que podamos pasar el mensaje. Esta mucho en juego con todo esto, no sólo el poder adquirir dichos productos electrónicos sin pagar a una entidad de gestión por un supuesto uso, sino nuestra propia cultura y el acceso a la misma. Read the rest of this entry »
Atlantes, el planeta de los blogs canarios, está cerrado desde esta mañana. El motivo: el autor de Cocido madrileño con gofio ha enviado una carta a Marino, quien lleva el mantenimiento de Atlantes, amenazando con llevar a cabo acciones legales en su contra si no deja de publicar en el planeta los posts de su blog. Dice que está violando la propiedad intelectual de sus artículos al publicarlos sin su consentimiento.
Más allá de lo desmedido de la acción legal (esto se podía haber solucionado con un amistoso correo donde se pidiese que se dejarán de incluir esos artículos en Atlantes), lo que está haciendo este blogger es totalmente estúpido. Un planeta, además de ser una herramienta genial para poder enterarnos de lo que cuentan todos los blogs con algo en común (en este caso, alguna relación con Canarias), es una forma de dar notoriedad y algo de voz a todas nuestras pequeñas voces de la blogosfera.
Hay miles de blogs ahí fuera y es muy difícil conseguir un poquito de atención para el nuestro. Los planetas, como otros medios facilitan esta labor. Seguro que muchos de las personas que han llegado a Cocido madrileño… lo han hecho gracias a Atlantes. Probablemente hasta haya mejorado su posicionamiento en Google gracias a esto. Le debe él más a Atlantes que viceversa. Más teniendo en cuenta que Atlantes es un proyecto voluntario con el que no creo que Marino gane un duro. Parece que más de uno se ha vuelto loco con tanta demanda de la SGAE.
Desde aquí todo mi apoyo a Marino y espero poder seguir leyendo los blogs canarios desde Atlantes como vengo haciendo a diario.
Actualización: El autor de Cocido madrileño con gofioda su versión en Taller, que parece más o menos razonable. Lo único que me sigue pareciendo sin sentido es lo de amenazar con “acciones legales”.
La directiva INSPIRE (Infrastructure for Spatial Information in Europe) pretende coordinar la recogida y proceso de datos espaciales (información geográfica) en el territorio de la Unión para una armonización de los mismos y su mejor aprovechamiento. Es una iniciativa orientada principalmente a políticas medioambientales, pero que también repercutirá en otras como agrarias y energéticas. Está a punto de llegar al Parlamento Europeo.
Lo malo. Se pretende que los datos recogidos estén bajo copyright de los Estados de la Unión. Los más habituales de Internet saben de las ventajas de las plataformas abiertas. Si esta información es libre, la innovación derivada de ella puede crecer de manera exponencial. Si además del argumento de la innovación, le sumamos el hecho de que esa información ha sido obtenida con fondos procedentes de los impuestos de los ciudadanos europeos, su libertad ha de ser indiscutible, nadie pierde, es algo que nosotros pagamos y que tenemos derecho a usar libremente.
La mayoría de los lectores habituales de blogs y usuarios asiduos de Internet ya sabemos que compartir música no es delito (muy al contrario, compartir música es bueno). Pero es poco común oir estas razones en los medios de masas, que, muy al contrario, son los canales de campañas de confusión (financiadas tristemente con fondos públicos). Hay honrosas excepciones, todo hay que decirlo.
Por eso llama la atención que, desde Cuatro hayan realizado y emitido una acción tan peculiar. Siguiendo el ejemplo de Jorge Cortell y los chicos de Compartir es Bueno, no sólo han descargado música públicamente, sino que lo han hecho usando la red WiFi de la SGAE. No se pierdan el vídeo del programa.
El espíritu de supervivencia que parece innato a todos los seres vivos parece haberse trasladado también las creaciones humanas, como es el caso de las industrias. El caso de la industria discográfica es especialmente actual, la lucha por la supervivencia de su fallido modelo de negocio. Un modelo de negocio de un tiempo analógico, en que sólo existía el mundo real, que se pretende trasladar a un mundo que es como una enredadera más que como un árbol, donde se construyen más bazares que catedrales.
La última había sido la introducción de Sony en sus CDs de un programa que se instala en el ordenador (que funcionase con MS Windows) donde se escuchen dichos discos compactos. Ese programa, como un vulgar spyware, enviaba información del usuario y su sistema a la compañía. Además era imposible deshacerse de él, intentar eliminarlo dañaría el sistema Windows donde estuviese instalado. Este es el ya tristemente famoso rootkit de Sony.
Frente a la reticencia de las discográficas y su industria por adaptarse a la situación en la que nos movemos actualmente, siguen mostrandose bodandes de la descarga por Internet de música, como el hecho de que los grupos tengan más medios para darse a conocer, al margen de las campañas mediáticas de la industria musical.
Enrique Joven, además de miembro ilustre de la gofiosfera y ingeniero del IAC, se dedica a escribir la columna semanal de zon@web para El Dia, que puntualmente publica en su blog.
El articulista argumentaba que cualquier internauta puede descargar archivos de música con total impunidad. Cierto. No hay castigo porque no hay ley que lo castigue, en contra de su creencia. Clar Fernández aporta el dato de que 270 millones de archivos fueron descargados ilícitamente en España este año. Falso. Las redes P2P no son ilegales. Compartir no es delito. Incluso la pésima ley actualmente en vigor, la llamada LPI o Ley de Propiedad Intelectual, no deja lugar a dudas: no hay delito si no hay ánimo de lucro, y la copia privada es totalmente legal. Lo primero es evidente. Lo segundo –hacer una copia privada– es casi obligatorio. Porque, al contrario de lo que piensa el comentarista al escribir que el pirateo comienza cuando a un CD se le cambia el formato a MP3 –para ser distribuido masivamente en internet, según él–, esta primera copia privada es imprescindible.
Felicidades a él y a El Dia que, al menos en este tema, facilita el siempre sano debate.