Acuerdo para aprobar el Paquete Telecom

Leche de cacharro (*). Es lo primero que se me ha venido a la cabeza al leer el artículo de «protección de los derechos de los internautas» introducido como condición para que el Parlamento Europeo acepte el Paquete Telecom, y con él, la posible desconexión de usuarios sin mediar decisión judicial:

En él se afirma que las restricciones al acceso a Internet “sólo pueden imponerse si son adecuadas, proporcionadas y necesarias en una sociedad democrática”. Tales medidas sólo podrán adoptarse “respetando el principio de presunción de inocencia y el derecho a la privacidad” y como resultado de un “procedimiento previo, justo e imparcial” que garantice “el derecho a ser escuchado” y “el derecho a una revisión judicial eficaz y en el momento oportuno”.

Resumiendo… nos la quieren colar. Esto no es más que un acuerdo previo, el texto de compromiso tiene aún que recibir el respaldo de los ministros y el pleno de la Eurocámara, pero es de esperar que estos pasos no sean más que simples trámites.

Más allá de las repercusiones en las telecomunicaciones, del apoyo implícito al modelo de derechos de autor defendido por gran parte de la industria cultural, es un torpedo directo a la línea de flotación de los principios democráticos: ya no hará falta una condena judicial para que el Estado privarnos de parte de nuestra libertad. Imaginen que ocurriera lo mismo con nuestro móvil o con nuestro correo postal.

Como siempre, nada mejor que recurrir al blog de Versvs para todo lo relacionado con esta sociedad de control en la que vivimos.

(*) Para los menos familiarizados con el habla canaria, leche de cacharro se dice de aquello que no vale para nada 🙂

La ley Alfano y el recorte de libertades en Italia

Europa está que arde. Después de HADOPI en Francia (de la que me he dejado un par de capítulos por el camino por mi inactividad con el blog: su rechazo por el Consejo Constitucional francés, el trámite de la nueva versión modificada y como una ambigua redacción de esta versión podría incluir el control de los correos electrónicos particulares), el proyecto de ley Alfano pone a Italia en primera plana en la lucha por los derechos civiles.

En teoría, el Decreto Alfano pretende universalizar el derecho de réplica, llevándolo a los blogs y a la web, pero con la nada despreciable salvedad de que no es necesaria una condena judicial de difamación para multar con hasta 12.000 euros (lo que contempla la ley en casos de difamación de la prensa escrita) al autor de los comentarios correspondientes. Básicamente se trata de un nuevo intento de saltarse la presunción de inocencia y al poder judicial a la hora de declarar a una persona culpable, así como una nueva ley a medida para Internet (como si el derecho que pretende regular no fuera algo independiente del medio). Con una ley así, más de uno preferirá ejercer la autocensura antes de arriesgarse a ser obligado a pagar una multa, con evidentes consecuencias para la libertad de expresión.

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Por ello, muchos bloggers italianos se declararon ayer en «huelga» y, en vez de publicar posts, enlazaron el Manifiesto por el Derecho a la Red, además de llevar a cabo una concentración en la Piazza Navona, en Roma.

La lógica lleva a pensar que esta ley, como en el caso francés, pueda ser tumbada por el Tribunal Constitucional de turno, pero la insistencia de cada vez más y más gobiernos europeos en recortar derechos y aumentar las medidas de control de la población no deberían de pasarse por alto a cualquier ciudadano. Es necesario que estos temas salgan a la luz y se obligue a los partidos a posicionarse claramente. No se comportan igual cuando de este tipo de asuntos depende su elección.

No formen grupos

Me ha encantado un artículo de Rafael Reig que descubro gracias a Panel de control:

La sexualidad es una conducta: se hace, no se es. No imprime carácter, como ser sacerdote (u obispo, ¡menudo carácter!). Algunos queremos acostarnos por la noche con quien nos dé la gana, de cualquier sexo, sin que eso nos obligue a ser nada durante el resto del día.

[…]

Aún recuerdo lecturas de Foucault: la invención de la homosexualidad como categoría es una forma de control social. Para el orden burgués, el sexo puede ser amenazador, por eso hay que disciplinarlo, reglamentarlo, compartimentarlo: hay que inventar la “sexualidad”, que vuelve al sexo inofensivo.