Libre no es lo mismo que gratis

Antonio Cambronero menciona unas declaraciones de Richard Stallman sobre los servicios web: «It’s stupidity. It’s worse than stupidity: it’s a marketing hype campaign».

Stallman siempre es particular en sus formas, pero no dejo de coincidir con él en el fondo. No deja de ser paradójico como muchos defensores del software libre (entre los que me incluyo) nos lanzamos a los brazos de empresas como Google, Yahoo! o, incluso, Microsoft, de la mano de sus aplicaciones de la «web 2.0». Digo que es paradójico porque los que antes recelabamos por nuestra libertad de decisión, nuestra libertad de acción, nuestra libertad de acción, por no dejar en manos de ninguna empresa nuestra información, por no depender tecnológicamente de estas mismas empresas,… nos dejamos llevar por la vorágine del «2.0», de lo fácil y bonito, dejando algunos de los valores que comento por el camino.

Algunos han ido abandonando poco a poco estos servicios, en favor de los autogestionados, de los que ellos controlan, con un software que ellos controlan o pueden controlar.

Yo reconozco que tengo algunas dificultades para desprenderme de algunos de ellos. Dejar GMail ahora me resulta complicado, porque no me veo capaz sin él de controlar todo el spam que me llega; hay soluciones pero requieren tiempo del que ahora no dispongo. Flickr supongo que sería relativamente fácil de substituir, pero también tengo que dedicar tiempo para «traerme» las casi mil fotos que tengo en mi cuenta. De resto también uso Google Calendar, que tampoco debería tener demasiados problemas de reemplazar por alguna solución libre.

Me lo tomo como un propósito. ¿Antes de fin de año? Tal vez.