La NO última proyección del Cine Víctor

Mi primer recuerdo del Víctor es una vaga imagen del estreno de E.T.. De eso hace ya al menos casi 26 años. Desde entonces fue escenario donde disfruté de mil y una aventuras, de incontables historias de suspense, de otras muchas de compromiso social, de algún que otro “truño” cinemátografico, y, por muy típico que suene, de algún que otro beso escondido por la oscuridad de la sala. El Víctor era sin duda el mejor de los cines de Santa Cruz, la primera opción para ver cualquier película.

Después pasó de cine de masas a lugar de “eventos”: sede de las proyecciones de la Filmoteca Canaria, lugar de festivales y estrenos. Una especie de oasis en la cinematografía en la isla, tras el cierre de prácticametne todas las salas bajo la presión de los cines ultracomerciales de los grandes centros comerciales.

El 31 de diciembre acaba el acuerdo de alquiler del Cabildo de Tenerife con los dueños de la Sala y hace tiempo que no se ha anunciado que ese acuerdo no se renovará. El Cine Víctor es un Bien de Interés Cultural, por lo que es poco probable que acabe convertido en una tienda de moda o algo por el estilo, pero sí que puede permanecer cerrado y sufrir lo que la falta de uso suele provocar. Y por eso muchos se han organizado para intentar que el Víctor no sufra ese cierre.

Hoy es la NO última proyección del Cine Víctor. Si de verdad quieres que sea la NO última, si puedes, no dejes de ir.