La constante lluvia de noticias sobre la llegada de inmigrantes de manera no regulada (bueno, sólo de los que llegan por el mar) dan forma a una agenda política, que entre otras cosas, crea problemas irreales que esos mismos políticos se ofrecen dispuestos a resolver.
Pero hay vida más allá de todo esto y por eso me parece imprescindible lo que cuenta Lobo Estepario de lo que se cuece en el Flanco Sur del Estado Español, donde, sin duda, Canarias juega un papel muy especial.
Curiosos ropajes viste la censura. En Francia prohiben este anuncio de una asociación antitaurina porque hiere la sensibilidad de los más jóvenes. Me pregunto si en Francia estará prohibida la entrada de niños a las plazas de toros, para que no se hiera su sensibilidad. Y si esto es así ¿cual es el argumento para no prohibir directamente las corridas, un espectáculo basado en la violencia gratuita?
Soy absolutamente contrario a las corridas de toros, que son espectáculo abominable cuya crueldad imbécil es, para la multitud, una educación de sangre y lodo.