Hace hoy dos meses desde la visita de la tormenta tropical Delta. Ya no hay caceroladas, ni manifestaciones, ni siquiera se oye casi nada sobre la comisión en el Parlamento de Canarias. Ya decía Ismael Serrano en su disco que nuestra memoria, la de los humanos, no es mucho mejor que la memoria de los peces. Una vez nuestras necesidades básicas se ven cubiertas no nos quedan motivos por los que protestar abiertamente, más allá de los corrillos de amigos o los que se forman en la venta al comprar el pan.
Ya han pasado dos meses, y a pesar de escapar de la agenda informativa, los problemas siguen. Ayer tuvimos en Canarias un temporal de viento, nada grandioso, algo habitual en estas Islas. Y hubo quien se volvió a quedar a oscuras, así sin más. Un par de horitas. Varias zonas de Santa Cruz y La Laguna sin fluido eléctrico, lo cuenta La Opinión y mis padres que estaban haciendo la compra en Alcampo. Parece que Unelco en dos meses no ha tenido tiempo de normalizar la situación eléctrica de la zona. Que nadie se pase enchufando una batidora o un secador de más, que nos quedamos sin luz… ni hablar de un microondas. No sean irresponsables.
A todas estas, los políticos canarios, que les gusta apuntarse a todas las modas, se han creado una comisión de investigación sobre los efectos de la tormenta Delta. Los efectos ya nos los sabemos, los sufrimos durante días en aquellas fechas y todavía nos quedan secuelas. A ellos les viene que ni pintada para ganarse unas dietas extra para la cuesta de enero, que ya se sabe lo dura que es. Para eso, y para seguir echándose los trastos a la cabeza con lo que se lo vienen echando habitualmente.
A nosotros, mientras tanto, nos toca poner velitas a la virgen preferida, o en su defecto al dios de los vientos, para que este no sople más de la cuenta. Yo pondré dos, a ver si alguien con un mínimo de cordura se presenta a las próximas elecciones y tengo a quien votar.
Yo no pongo que velas, que hay que guardarlas para el próximo apagón. Por cierto, ayer estuve en el Carrefour de Añaza y también se fue la luz