Los números de Canarias

Mañana, 25 de noviembre, se celebra el día internacional de la lucha contra la violencia de género (¿eufemismo para decir violencia contra las mujeres o en el hogar?). Como siempre, estos días suelen venir acompañados de cantidades ingentes de cifras, y las de este año, como en ocasiones anteriores, no son nada buenos para Canarias. Teresa lo comenta en Ethica more cybernetica:

Sólo en los 6 primeros meses de 2005 se produjeron casi 4000 denuncias en Canarias, con un 5,58 denuncias por cada mil habitantes. La región que viene detrás, Baleares (¿tendrá que ver algo la insularidad con el fenómeno?) está bastante más abajo que Canarias con 3,47 denuncias por mil habitantes.

Y esto no viene de nuevo, en los últimos años Canarias ha tenido el dudoso honor de estar entre las comunidades autónomas con más denuncias por agresiones domésticas. Todo esto con el silencio del Instituto Canario de la Mujer y sin aportar medidas específicas de valor al margen de las que ofrece el Estado.

Para completar la lluvia de cifras que nos ponen en lo alto del ranking, Teresa también comenta uno de esos temas que para el Gobierno Canario no debe de ser problemático por la falta de atención que le viene prestando, la educación:

Además de este liderato siniestro, Canarias ostenta también otro liderato nacional en fracaso escolar, sólo superada por Ceuta y Melilla, con un 35% de alumnos que fracasan. Para evitar estas vergüenzas, la Consejería de Educación regional ha decidido quedarse fuera de los estudios tipo Informe PISA.

En fin, mientras la mayor preocupación del Gobierno es la construcción de más y más infraestructuras de dudosa utilidad; asegurar que los empresarios puedan hacer mil y una piruetas con la RIC y poder engordar aún más sus ya abultados bolsillos; o sus propias peleas por seguir desgobernando. Canarias va bien.

3 opiniones en “Los números de Canarias”

  1. Bueno, según los colectivos que trabajan el tema (y en contra de los criterios de la RAE), las personas tenemos tanto sexo (definido por la biología) como género (definido por los roles sociales que adoptamos), de tal manera que es posible poseer a la vez sexo masculino y género femenino, o viceversa. Personalmente encuentro esa expresión más apropiada que violencia machista o contra las mujeres (aunque mucho más minoritaria, también hay violencia contra los hombres, y violencia en parejas homosexuales), y que violencia en el hogar (también existe este tipo de violencia en el trabajo).

    Denominaciones aparte, algo de lo que avergonzarnos profundamente.

Comentarios cerrados.