Los últimos días del pasado mes de enero tuvo lugar en Porto Alegre el V Foro Social Mundial. Entre muchos destacados participantes se reunieron juntos Gilberto Gil (cantante y ministro de cultura de Brasil), Larry Lessig (fundador de CreativeCommons y catedrático en Stanford), John Perry Barlow (presidente de la EFF) y Manuel Castells (profesor de Sociología en Berkeley) para hablar sobre software libre, internet y derechos de propiedad intelectual.
Las las entidades de gestión de derechos, ancladas en los viejos modelos de propiedad intelectual y de explotación de productos artísticos, han veniendo tomando medidas de dudosa legalidad y nula moralidad: criminalizando a usuarios y tecnologías; cobrando “impuestos revolucionarios” por la adquisición de CDs, DVDs e impresoras; presionando al Gobierno para modificar las leyes en su propio interés llegando a contradecir las draconianas directivas comunitarias que impulsaron dichas leyes. Esta situación crea una gran necesidad este tipo de encuentros y la toma consideración de sus conclusiones por parte de los Gobiernos y las legislaciones de los estados. Manuel Castells habla de todo esto en un artículo publicado en La Vanguardia:
Pero también es un tema fundamental en un mundo en desarrollo donde la batalla en torno a los derechos de propiedad intelectual es la cuestión decisiva para que el planeta comparta la innovación y sus beneficios, en un círculo virtuoso entre los que contribuyen a la innovación como productores y los que la mejoran como usuarios, estén donde estén y cualquiera que sea la posición de poder que heredaron de la geopolítica de la historia. De eso estamos hablando en Porto Alegre.
¿Cuando durará esta guerra y cuanto tardarán en comprender los beneficios de “cultura con todos y para todos” y que el nuevo modelo no supone una renuncia a la ganancia económica ni al derecho a la propiedad sobre una obra?