Tenemos apetito, no hambre
Septiembre 23rd, 2004 by sergio
Reconozcamos nuestra suerte al no habe padecido el hambre en nuestra vida. Miremos hacia aquellos que no saben lo que es tener apetito. Hagamos lo que nos toca:
Para millones de personas no hay más que la desesperación. Ni siquiera pueden albergar la esperanza de que algún día concluya su angustia, salvo con la muerte [...]
Los dirigentes que han decidido en Nueva York impulsar una campaña contra el hambre en el mundo son, probablemente, utópicos. Pero la utopía es la única que puede ayudarnos a caminar, a avanzar. [...] Hasta ahora no se ha hecho, y el número de pobres ha crecido en el mundo en los últimos años. El desafío es enorme pero merece la pena intentarlo. Ojalá los impulsores de la iniciativa no se queden sólo en el envoltorio, no se pierdan en cuestiones de imagen pública y demuestren valentía y coherencia. Hambre cero. Ése es el objetivo. O si se prefiere, “apetito para todos”.
Apetito para todos, por Fran Sevilla.
This entry was posted on Jueves, Septiembre 23rd, 2004 at 16:20 and is filed under Lo social, Mundo. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. Responses are currently closed, but you can trackback from your own site.
Septiembre 23rd, 2004 at 22:34
A mi mi madre también me decía eso. Me imagino que cuando la has rondado, la palabra hambre es de esas con las que no se juega… nuestros niños tienen apetito, y más del debido, normalmente… Y nosotros igual.